Cómo dividir los gastos en pareja o piso compartido
6 min de lectura · Actualizado el 1 de agosto de 2026
El dinero compartido no falla por matemáticas, falla por falta de acuerdo explícito. Estos son los modelos que funcionan y cómo elegir el tuyo.
Modelo 1: mitad y mitad
Cada persona paga el 50% de los gastos comunes. Simple y transparente.
Funciona bien cuando los ingresos son parecidos. Cuando no lo son, la persona que gana menos acaba sin margen para ahorrar.
Modelo 2: proporcional al ingreso
Si uno aporta el 60% de los ingresos del hogar, paga el 60% de los gastos comunes. Cada uno conserva un porcentaje similar de dinero libre.
Es el modelo más justo cuando hay diferencias salariales grandes, pero exige transparencia sobre lo que gana cada uno.
Modelo 3: cuenta común + cuentas propias
Ambas personas transfieren una cantidad fija al mes a una cuenta común que paga alquiler, suministros y compra. El resto es de cada uno, sin justificaciones.
Es el que mejor equilibra vida compartida y autonomía. La clave es revisar la aportación cada seis meses o cuando cambien los ingresos.
Reglas que evitan discusiones
Define qué es gasto común antes de que aparezca: ¿la cena fuera lo es? ¿el regalo a tu familia?
Apunta todo en el momento, no de memoria a fin de mes. Con el modo hogar o los grupos compartidos, cada gasto queda registrado y el saldo entre ambos se calcula solo.
Fija una revisión mensual de diez minutos. Es más barata que una discusión.